Un Reencuentro Inestable
Esta historia comienza con la muerte de un Persona...
¿Muerte?
¿Ese hombre realmente murió? ¿O solo
desapareció?
La
partida de Xander Matthew fue muy dolorosa para todos. Dejo un vacío difícil de llenar. Desde enronces
han pasado cuatro años y las cosas se salieron un poco de control: alejamiento,
peleas... Traición.
Pero ¿Quien es Xander Matthew?
Realmente no era nadie importante, solo una
persona más en este enorme planeta, sin embargo era muy apreciado por quienes
lo conocian.
Xander siempre fue un hombre extrovertido, fuerte,
cariñoso, atractivo y un aventurero empedernido. Siempre haciendo amigos en el
camino.
¿Que le ocurrío?
El muy idiota se marchó a una excursion
suicida.
Todas sus misiones eran peligrosas; siempre
arriesgaba su vida sin importarle lo que dejaba atrás: su familia.
Con el paso del tiempo su ausencia fue más
notoria y la mayoría permanecido con la duda sobre su paradero. En realidad
Daryl, su compañero, eterno rival y mejor amigo lo supo desde el momento en el
que acepto la misión.
Sabia
lo peligroso que era el lugar a donde se dirigía, se lo advirtió y aún así Xander
se marchó. Desapareció y días después... lo dieron por muerto, dejaron de buscarlo.
¿Porque se marchó ?
Por qué necesitaba respuestas. Había una
leyenda que rondaba sobre su familia y quería asegurarse de que no corrieran
peligro. Si tan solo les hubiera dicho el motivo de su decisión, se lo
hubieran impedido, quizás buscarían otra forma de combatir el mal que se aproximaba.
Poco a poco todos fueron aceptando la cruel
realidad, sin embargo con Hayley fue otra historia, ella adoraba a su abuelo y
el dia que entendió que él jamas regresaría entro en una profunda depresión;
lentamente la fue consumiendo hasta que termino por tocar fondo.
Seguir viviendo y no valía la pena.
Sin embargo no solo fue la muerte de aquel
familiar, tambien pasaron ciertas cosas que ahora les contaré:
La mañana de un lunes siempre es lo más
detestable, sobretodo para una adolescente a la que ya no le importa la vida,
para una chica que solo quiere dormir y jamás despertar...
—¡Hayley! —sentenció una mujer de cabello
castaño después de entrar de golpe a la habitación de su hija. Su mirada estaba
llena de impotencia acumulada al ver la silueta del cuerpo de Hayley bajo un
par de sábanas blancas que la cubrian, en esa fracción de segundos se planteó
las mismas preguntas que se hacía cada día al ver las acciones de Hayley, ¿Como
habían llegado hasta ese punto? ¿Como lo permitieron? ¿Como no se dieron
cuenta?
—¿que quieres? —Respondió en tono seco y
cansado, como si su madre la tuviera harta con su insistencia absurda para
lograr que abandonará su fiel amiga: la cama.
—¡levantate! —ordenó enérgicamente una y
otra vez sin obtener algún resultado— Hayley tenemos que hablar contigo —ningun
movimiento o quejido, solo el impertinente silencio que termino por molestar
aun más a la pobre mujer llamada Faith. Sin más opción jalo las cobijas con
fuerza dejándola al descubierto, Hayley no pudo evitar encoger su cuerpo hasta
sujetarse las rodillas con los brazos, con lentitud intento abrir los ojos para
que se aclimataran a la luz de aquella mañana—. Si no te levantas en 5 minutos
y bajas a la cocina volvere con un valde de agua fria... Y sabes que no miento
—amenazó sin quitarle la mirada de encima. Su altanera hija copio la acción de
su madre para convirtir aquello en un duelo de miradas que pudo durar horas de
no ser por que el timbre sonó y las hizo reaccionar.
—Bien —Gruñó con el ceño fruncido. No entendía
porque la hacían levantarse tan temprano y al ver el reloj que tenía en su
mesita de noche lo comprendio: era lunes y debía ir a la preparatoria. Estaba
tan metida en su depresivo mundo que no había notado lo rápido que paso el fin
de semana, había perdido la noción del tiempo.
—Bien —imitó con satisfacción, al menos aún
la obedecía con algunas cosas. Dio un suspiro y en cuanto la vio entrar al baño
salio con la certeza de que su querida hija no volvería a la cama después de
salir de su habitación. Y las sorpresas no terminaban, al parecer una visita
inesperada había llegado. Al bajar por las escaleras pudo escuchar con mas
claridad la voz de su esposo platicando alegremente con otro sujeto cuya voz
aun no reconocia.
Matt Cooper era un chico de 20 años y era
algo... Guapo. Hermoso. Todo lo hermoso que puede ser un hombre sin parecer
afeminado. Tenía el cabello color miel, con reflejos más claros que destellaban
cuando le daba la luz del sol.
Lo tenía algo largo de una forma que
enmarcaba su rostro, lo suficiente para no hacerlo parecer desaliñado. Su
mandíbula cuadrada daba dureza a su cara que era suavizada por unos labios
llenos y sensuales, haciendo que su bello rostro dejara de ser afeminado para
hacer totalmente te masculino. Ese hombre yacia en la cocina junto a Noah
platicando de todas las cosas que se habían perdido los últimos años, él vestia
un traje muy elegante color gris camisa blanca y corbata azul que combinaba con
sus brillantes ojos azules, el abrazaba a Noah como si este lo felicitara por
un gran logro, seguramente era debido a Industrias Cooper.
—Buenos dias Faith —saludó amablemente y con
una sonrisa ladina en su hermoso rostro
—Buenos dias Matt ¿que te trae por aqui tan
temprano? ¿Vienes a ver a Tristán?
—No, bueno si, en realidad vine a verlos a
todos y darles... —Matt no recordaba a detalle a su vieja amiga y ex-compañera
en duelos «Alstir», y al verla de nuevo sintió algo que lo hizo recordar la
razón que lo hizo apartarse de ella en primer lugar, antes de que todo se desmoronara
en la vida de Hayley
—Ya estoy aqui.
La presencia de Hayley interrumpió su conversación al entrar a la
cocina arrastrando los pies como de costumbre, su cabello rojizo aun estaba
humedo y caia hermosamente sobre sus hombros mojando la blusa negra sin mangas
que llevaba puesta. Ella nunca fue una chica con grandes atributos, de hecho la
última vez que Matt la había visto ella lucia como una niña, una niña de trece
años que era prohibida para él.
El tiempo habia sido favorecedor aunque no
como ella hubiera querido, pero al final se notaba que tenía pechos y algo de
trasero, nada que ver con las chicas con las que Matt salia. Esas eran
supermodelos.
Sin embargo al volverla a ver con esa blusa
un poco ajustada que pronunciaba su busto y su cintura sintió su cuerpo
estremeserce a tal grado que tuvo que empuñar una de sus manos para aplacar la
sensación que lo invadía.
Regreso la vista hacia Hayley y vio sus
pantalones dividios en color teniendo una pierna blanca y la otra negra
acentuando su trasero, esos converse negros con estoperoles no podian faltar y
un par de pulceras de cuero en ambas muñecas ocultando un secreto. Sonrió. A
pesar de los años, Hayley seguía vistiéndose poco afeminada y aún así los
pensamientos más vulgares se adueñaron de su mente recorriendole todo el cuerpo,
buscando una salida para poder expresarse ante ella.
—Ho.. Hol.. Hola Hayley —saludó sin quitarle la vista de encima, ¿En
verdad su cambio era notorio?, tal vez para él, puesto que ya no se habian
visto desde el funeral de Xander. Habian perdido contacto, y nunca penso ver
ese estiron en ella, penso ver a la misma niña, pero ahora la veia como toda
una mujer—. Has... Has crecido... Mucho... ¿como has estado? —trato de que su
nerviosismo no fuera tan notorio. Ella solo lo ignoró, rodo los ojos y se
dirigio hacia la nevera para tomar un poco de jugo. El volverlo a ver le
provocaba tristeza y repulsión.
Hayley siempre lo considero su mejor amigo,
aparte de Irma claro. Sin mencionar el flechazo que tenía por él. ¿Tenía o tiene?
¿Ya había superado aquellos sentimientos o solo era dura con ella misma y por
fin había aceptado que eso jamas seria posible? Además ¿Porque Matt estaba
nervioso? Si él siempre la ignoró, prefería salir con sus chicas que con ella.
No lo iba a golpear por eso, si no lo hizo
en el pasado no lo haría ahora... Ok, si, Hayley era algo ruda a veces e inclusive agresiva,
pero eso había quedado en el pasado, ahora era una chica depresiva con
tendencias suicidas.
—supongo que bien —respondió de la manera
menos ofensiva posible fingiendo una gran sonrisa que solo duro como maximo 2
segundos.
—me alegro mu... —una vibracion le llamo la
atencion en su bolsillo derecho y se dedico a atender su llamada. Como CEO de
Industrias Cooper recibia llamadas importantes todos los dias, a cada hora, a
cada minuto. Debia de ser muy agobiante no tener ni un solo segundo de
libertad.
—¿y a que se debe la honorable visita del
niño bonito? —preguntó antes de empinarse la caja de jugo en la boca.
—Hayley usa un vaso —reprendió su madre con voz
cansada, siempre le decia lo mismo, esa era su disputa matutina antes de irse
al trabajo, pero no pueden culparla por aprenderlo de su abuelo Xander.
Sonrió con nostalgia al recordarlo, cuando
se escabullia hasta el refrigerador y sacaba el jugo a escondidas para tomar
del cartón y siempre compartiéndolo con ella. Cómplices hasta el fin...
—debo irme —Interrumpio Matt aquellos
recuerdos— me gusto mucho verte... Verlos —confesó dirigiéndose a Hayley y ella
lo notó—. Los vere en unos dias... Espero que no falten
—¿como podríamos faltar? Es el día más
importante de tu vida —cualquier persona que lo conociera sabría que ese día
era importante... No para él.
—maneja con cuidado
—si, ya largate
—¡Hayley! —exclamaron sus padres al unísono,
después de que casi lo corrio de su casa.
—¿Que? —encogió los hombros y sin darle más
importancia tomó mas de aquella caja de jugo.
—Hayley —citó Noah con un gran suspiro, y eso no eran
una buena noticia, tragó en seco y se preparó para los próximos regaños y
castigos que bien se los merecía...
—¿que?
—Suspendiste 4 materias
—¿Ya se enteraron? —respondió con una
sorprendente nimiedad, ultimamente hacia eso con las cosas que son de
importancia, tal vez ya no queria seguir con ese juego loco llamado vida.
—¡si!, ¡ya nos enteramos! —Gritó furicamente
su madre, estaba tan enfadada que la vena de su cuello parecía que explotaría
en cualquier momento— ¿como pasó esto? Historia, algebra, ciencias, fisica...
—tambien química —añadio altaneramente
—¡Hayley !
—voy a dejar la escuela, asi que no importa
—¡¿que?!
—¿que clase de broma es esta? —preguntó el
hombre frente a ella, estaba furioso, podrían apostar cualquier cosa a que su
enfado era más por la indiferencia que mostraba ante aquella situcion que por
haber reprobado el semestre
—¡no vas a dejar la escuela! —Afirmó
exaltada su madre, creó que ya no sabian como actuar con ella, las palabras
serenas no funcionaban así que ahora probaban con gritos y regaños; ultimamente
todo era más difícil cuando se trataba de Hayley y ¿Quien los puede culpar? Después de haber
pasado por tanto hasta la misma Hayley estaba harta de ella misma.
—Se que la escuela es importante... Pero no
entra en mis planes —aclaró sin saber que más excusas darle a sus angustiados
padres
—¿que planes?
—No lo se, solo ya no quiero estudiar
—respondió seriamente, muy diferente a lo que sus padres se mostraban, por mas
que luchaban por entenderla no podian, cada vez que daban un paso ella los
hacia retroceder cinco.
—no puedes dejar la escuela —expresó Noah
con un tono autoritario que apuesto asuataria a cualquier adolecente pero no a
ella—. Es tu futuro —dijo un poco calmando.
—¿de que piensas vivir? Sin estudios, no
podras conseguirte un buen empleo o ¿ya no quieres estudiar medicina?
—sabes mejor que nadie que desde lo de
Kaili... no puedo entrar a un hospital o ir al mar... —la mirada de Hayley se
volvio mas oscura de lo que estaba, solo podía expresar una inmesa tristeza
acumulada junto con un poco de cansancio, en verdad quería que el mundo se
detuviera para poder bajarse de el— Además no necesito un empleo mamá, vivire
de la herencia del abuelo Víctor.
—¿no estas hablando en serio?
Su padre ya no sabía como actuar, su
expresión era de auténtica sorpresa, tenía los ojos tan abiertos que podrían
salirse de sus órbitas en cualquier momento.
Hayley era de esas personas que prefieren
ganarse las cosas por si mismas, y lo que acababa de decir no era para nada su
estilo, Noah debió pensar que algo andaba mal en verdad con su hija.
—si, hablo muy enserio.
—pues no lo harás y punto, cursaras las
materias, las pasaras, terminaras la preparatoria y despues te iras a la
universidad...
—¡NO! No lo hare... ¡NO PUEDEN OBLIGARME!
—Exclamó con unas inmensa ganas de llorar, pero no lo hizo, aguanto todo lo que
pudo con tal de evitar el llanto frente a sus padres.
—¿Pues con quien crees que estas hablando?
—cuestionó su madre malhumorada mientras su padre hacia varios minutos que no
hablaba, solo se dedicaba a observarla, lo repito su hija no era asi, ella
siempre sonreia y sus ojos tenían un brillo lleno de vida, pero ahora.... Su
mirada estaba opaca y su semblante siempre estaba triste, «ella no era su hija»
pensó— Somos tus padres y....
—Faith —la llamo para que dejara de gritar y
regañarla, era obvio que con eso no iban a lograr nada, pero su esposa no hizo
caso y continuo— ¡FAITH! —habló en tono más fuerte atrayendo la atención de
ambas
—¿que sucede?
—déjala —dió un suspiro.
—pero...
—ella ya tomo su decisión.
«¿Mi padre me esta apoyando?» penso «¿quien
eres y que has hecho con mi padre?»
—debemos apoyarla
_pero... —seguia incredula antes las
palabras de su esposo
—gracias —por un momento una curvatura en
los labios de Hayley hizo aparecer una
sonrisa sinsera, tal vez al fin la estaban entendiendo-. Gracias Papá —no pudo
evitar el abrazarlo y sonreir de nuevo— te lo agradezco mucho
—lo se hija... Lo se... Pero... —ese «pero»
lo arruino todo.
—¿pero que? —lo solto e hice una mueca.
—escúchame...
—¿que? —resopló.
—este sera tu último semestre y debes de
reponer las materias.... Esa es mi condición —suspiró y lo penso por unos
minutos, ¿que problema tendria con aceptar esa condición? Exacto. Ninguno.
Entonces sin más remedio acepto.
—confiamos en ti... —resopló como una cría
de diez años obligada a recoger su habitación.
No teniendo más remedio tuvo que reponer las
materias que habia suspendido, repitiéndose internamente que esto era lo último
y después se iría lejos... ¿A donde? No lo sabia con certeza, solo quería
alejarse, talvez ir a ese lugar donde vieron a su abuelo por última vez,
buscarlo y encontrarlo, porque muy dentro de ella sabia que el aun estaba con
vida, atrapado en algún lugar pidiendo auxilio y nadie podía oírlo.
Por fortuna no fue tan difícil como lo había
pensado, sus calificaciones fueron excelentes, claro que pudó haber sacado
"A" en todo por el simple hecho de ser un cerebrito, tenia memoria
eidetica y podia recordarlo todo: lo que veía, escuchaba y olia, se quedaba
grabado para siempre en su cerebro; para ella esto era una maldición, porque
habia cosas que de plano queria olvidar, aún asi los profesores le habian
bajado puntos con la excusa de que no era justo que otros alumnos se esforsaran
mas que ella, y que no sabia valorar el regalo mas grande que la vida le había
dado, en otra epoca hubiera peleado por esos puntos pero ahora solo queria
salir de aquel infierno.
Noah fue el primero en felicitarla, lo habia
logrado y a pesar de haber suspendido materias habia quedado en el segundo lugar
del cuadro de honor, si no hubiera descuidado sus estudios hubiera sido la
primera como siempre, seguida de sus mejores: Angelus, Liam, Erik y Hurian.
—listo papá —anuncio mostrándole sus
calificaciones— cumplí mi promesa.
—esto aun no acaba —intervino su madre muy
sonriente, ¿a que demonios se refería?
—Pero...
—falta la premiacion —informó
—pero ya sabes que no me...
—Yelay, ya no te podre ver en la graduación,
tenia tantas ilusiones de ir a comprarte un vestido tomarte fotos y...
—sabes que no me gustan los vestidos y no me
llames Yelay , solo él podía llamarme así.
—solo quiero verte recibiendo un diploma
—deacuerdo —suspiro con una mueca. Con tal
de poder irse haría cualquier cosa que le pidieran.
[...]
Tiempo despues se llevaba a cabo una
ceremonia privada patrocinada por Industrias Cooper, en donde se le otorgaban
Becas y diplomas aquellos alumnos sobresalientes del Instituto Real Superior
para que pudieran continuar con sus estudios. En el pasado Natalie Cooper junto
a otros ejecutivos del consejo educativo eran los encargados de entregar dichos
papeles, sin embargo hacia 5 años que Matt habia tomado el mando de I. C. Y
estaba obligado a asistir a este tipo de eventos aún cuando los odiaba y solo
lo hacia para darle buena publicidad a su empresa.
Poco a poco la gente fue llegando hasta
llenar por completo el auditorio.
Los alumnos estaban formados deacuerdo a su
clase y nivel de estudios, los alumnos premiados estaban sentados justo detras
de los graduados; en ese lugar ya estaban todos excepto por una alumna: Hayley .
Corria descalza por los pasillos de la
escuela con los zapatos en su mano, ese vestido tan pegado que su madre había
elegido especialmente para ella le complicaba el caminar por lo que se veia un
poco rara cuando trataba de correr (Imagínense a un pingüino caminando sobre la
nieve).
Cuando llego a la puerta del auditorio se
recargo en la pared y se puse los zapatos que por cierto tenian tremendos
tacones, «gracias mamá» pensó de manera sarcástica. Era un bonito pedazo de
tela pero era muy incomodo.
Abrio la puerta y después de dar unos
cuantos pasos quedo parada en medio de ese congestionado lugar, todas las
miradas caían sobre ella con desaprobación, Hayley no sabia andar en tacones y cuando caminaba
arrastraba los pies ocasionando un horrible sonido que llenaba aquella
habitación. Obvio llamo la atencion de más con su entrada de último momento, en
especial la de un apuesto hombre de cabello color miel.
«¿Que demonios hago aqui?» Se preguntaba
mientras retomaba su andar arrastrando los tacones por el pasillo, aquel
auditorio se lleno de silencio y solo se podia escuchar el ruido de sus pisadas
torpes por todo el lugar.
¡Que vergüenza!.
Matt parecía estar embelesado con ella, era
la primera vez que la veía usar un vestido como aquel y sin duda Hayley se veía hermosa
«¿Como no me di cuenta?» «Nisiquiera sentí
su presencia» pensaba y no podia dejar de mirarla, él no pertenecía a ningun
clan de brujos, pero por parte de su padre Daryl, el poseía ciertas habilidades
«mágicas» entre ellas estaba la habilidad de sentir la presencia de las
personas a su alrededor. Bueno eso no era tan especial ya que la mayoría de los
brujos podían sentir la magia de otros a su alrededor, lo que lo hacia en
verdad especial es que él podía volar.
Hayley por otra parte si formaba parte de uno. El
clan Wicca más grande y poderoso de todos los tiempos, donde solo las mujeres
podían poseer la magia heredada por sus ancestros, sin embargo su abuelo
Xander, poseía poderes como fuerza sobre humana y clonación, entre otros. Esas
habilidades se las dejo de herencia a su padre, y tío... A decir verdad ella
también se lleve algo de esas habilidades y eso era lo que la hacía más
especial que las demás Wiccas de su familia o eso creía, porque las cosas nunca
son como se piensan y vaya sorpresa que se llevo al descubrir lo que era en
realidad...
Pero no quiero adelantar los hechos y
volvamos a la ceremonia de gradación.
Faith le había comprado un vestido negro
entallado que la obligo a usar y se veía realmente bien, ese pedazo de tela
incómodo dejaba ver su delgada y un poco proporcionada figura, formaba curvas
donde jamás se habían visto sobre su cuerpo, un sentimiento de rareza la
invadió, pero no podía hacer nada más que soportar.
«Por dios Hayley» Seguía pensando Matt de
manera lujuriosa creandose un color rojo en sus mejillas «¿En que estoy
pensando? ¡es Hayley por Dios!» «No
puedo verla de esa manera» «¡controlate Matt!» «¿que demonios me pasa?» de
pronto sus disputas mentales fueron interrumpidas al verla junto a un par de
increíbles Chicos.
Por fin había encontrado su asiento y sus
amigos se acercaron para saludarla con un abrazo y beso en las mejillas, ante
los ojos de Matt eso fue algo vulgar y molesto; su cuerpo se paralizo y su presencia
aumento de golpe lo cual llamo la atencion de su viejo amigo Noah, sin embargo
con Hayley era otra historia, después de
que sus amigos la saludaran, ella... Termino por amenazarlos con una mirada
asesina.
Sabian que no le gustaban esas muestras de
afectos y ellos aún asi lo hacian, todo para hacerla rabiar, pero la verdad
era, que al verla allí se emocionaron y no pensaron bien las cosas, ademas de
que la miraban de arriba abajo sin ningún disimulo. La hicieron dar una pequeña
vuelta para admirarla mas, se veia sexy y eran pocas las ocaciones en que se
vestia asi y segun las palabras de Angelus, habia que aprovechar.
Matt queria escuchar con desesperación
aquella platica y al no poder acercarse se limito a imaginarsela.
«Que guapa te vez, estas tan sexy» «que
trasero Hayley "» ok eso lo pensaba él, pero si él lo hacia ellos tambien,
ademas de que la tenian cerca.
«¡Si llegan a tocarla yo...!» «¡Nadie puede
tocar a mi Hayley !»
Al parecer Matt era de esos hombres que se
creían dueños de una mujer tan solo por sentirse atraídos por ellas, Hayley no era suya y él mismo se encargó de que eso
fuera asi.
No se que le daba el derecho de pensar
aquello. Pero bueno retomemos, Matt estaba muy alterado, su increíble
imaginación había hecho de las suyas y ahora estaba intranquilo, su poder
podría llegar a explotar en cualquier momento si no se calmaba, por fortuna una
voz escandalosa resonó fuertemente en aquella habitación llamando su atencion,
él dejo de acumular poder y se reincorporo en su asiento. Suspiro. Noah se
había levantado de su asiento con la intención de intervenir, sin embargo al
sentir el poder de su amigo disminuir decidió tomar asiento nuevamente y
esperar a que la ceremonia concluyera para hablar con él, «¿que le habra
pensado?»
—Hayley —hablo Liam, sentado a su izquierda— ¿has
visto a Erik? —preguntó preocupado
—No —respondió con lamento— creo que me esta
evitando.
—¿porque? —cuestionó Angelus haciendola
voltear a la derecha
—porque.... —dudo en decirles lo que había
hecho- ¿él no les ha dicho nada?
—ni siquiera lo hemos visto
—¿Hayley ? ¿Que hiciste? —Interrogó angelus
sonriente.
—yo no le hice nada...
El muy idiota se burlo de ella, ese par la
conocían tan bien que de seguro se imaginaban que había metido la pata como ya
era costumbre.
—tranquila —expreso Liam al ver una vena
dibujarse en su frente y el trato de no reir— su hermano regreso hace unas
semanas y ya sabes como es él
—entonces es eso... —murmuró
—¿pensabas que habia sido algo mas? Ya dinos
¿que hiciste? —lo miro con unos ojos de asesina, no quería decirles porque se
iban a burlar más de ella— somos tus mejores amigos, andale cuenta, cuenta —recalcó
angelus sin dejar de burlarse
—si le hiciste algo malo o dijiste algo que
no debias nosotros te podemos ayudar para que te perdone.
—no hice nada... Solo.... Solo le dije que
me gustaba —confesó haciendolos abrir por completo sus asombrados ojos,
trataron de aguantarse las carcajadas enfrente de ella sin éxito. Hayley nolograba entender su comportamiento, ¿sabían
algo que ella no?— ¿porque se tapan la boca? ¿Se estan burlando de mi?
—LIAM HALLIWELL PRESCOT —llamo la directora
atrallendo su atención, pero él no dejaba de reir así que se levanto y trato de
tranquilizarse
—ok, nadie diga nada hasta que vuelva —volvio
a reir despues dio media vuelta y se dirigio hacia el escenario
—¿en serio se lo dijiste? —dijo Angelus
ignorando a su hermano
—si —suspiro pesarosa—. Desde entonces no me
habla y pensé que era por eso que se habia alejado de mi... Nunca pense que se
habia distanciado de ustedes tambien
—ya regrese —comento con el diploma en mano,
no tardó nada seguramente Liam fue corriendo con tal de regresar al chisme lo
antes posible, típico de él— ¿y cuando fue eso? —rio de nueva cuenta, lo cual
ocaciono una reacción en Hayley y
termino por peñiscarle el brazo— ¡Ouch! —se quejo como una vil niñita— perdón.
—pirdin
—HAYLEY MATTHEW ROSENBERG —ese era su
nombre, se levanto del asiento y quedo inmóvil rezando por no caerse frente a
todos, conociéndose de seguro eso pasaría, justo cuando habia dado un paso al
frente escucho a Angelus decir:
—¿crees que ella no sabia que Erik es Gay? —Liam
se tapo la boca y la miró con miedo. Les recrimino con una mirada fulminante y
dos venas en su frente, estaban muertos— t-te estan esperando —dijo con una
risa nerviosa, no debio decir eso o almenos esperar que estuviera mas lejos
para que no pudiera oirlo.
—creo que te escucho —confirmo despues de
verla marchar— eres hombre muerto
—¡callate!
—pero si fuiste tú quien empezó con esto...
Mientras ellos discutían, Hayley caminaba
hacia el escenario.
Con dificultad subio los escalones «estúpido
vestido» «estúpidos zapatos» pensó, «al menos no me cai». Hablo demasiado
rápido, porque al subir el último escalón el pie se le doblo y cayó boca abajo.
¡Nada le salia bien!
Se levanto deprisa y sacudio su atuendo, por
lo menos casi nadie lo notó.
Suspiró hondo y continúo caminando hasta
llegar a la mesa donde se encontraban todos aquellos hombres y mujeres de edad
adulta, excepto por el ultimo que era muy joven a comparacion de los demas.
Se dirigno hacia ellos y estrecho las manos
con cada uno de los presentes hasta llegar con Matt, él le sonrio ligeramente y
en lugar de tomar su mano para estrecharla la jalo hacia el y le dió un beso en
la mejilla
—estas hermosa —susurró en su oido para
después soltarla, Hayley no tomo en
cuenta aquel cometario y continuó caminando hasta bajar de aquella plataforma
para llegar con sus supuestos amigos nuevamente, tal vez fue por que era muy
despistada o porque en ese momento sus pensamientos solo giraban en torno a lo
que Angelus había dicho sobre Erik
—¿¡como que Erik es gay?! —pregunto muy
enfadada, tan pronto como llego con ellos
—no se como no te habias dado cuenta
—ANGELUS HALLIWELL PRESCOT
—Mi turno —se levanto y camino frente a Hayley
chocando con sus rodillas haciendo que
el diploma cayera al piso— lo siento —Se inco y lo recogio, vio que de aquel
rollo de papel salio un pedasito de hoja blanca arrancada de algun lugar— toma
se cayo esto de adentro— se lo dio en las manos sin darle importancia y se
marcho casi corriendo para pasar por su papeles
—gracias —dijo extrañada, no tenía ni idea
de lo que eso era y no creía que le hubieran dado un diploma roto, ¿o si?
—¿que es? —pregunto Liam curioso quitandole
el papel de las manos antes de que pudiera leerlo
—no seas chismoso —se lo arrebato y lo leyó
en silencio «te veo en la noche en el Monte Kosciuszko» al terminar de leer la
nota levanto la vista y pudo ver a Matt observandola detenidamente (les podria
jurar que ni parpadeaba), se sintió acosada y un escalofrio se apoderó de su
cuerpo.
Esa mirada, esa postura... Era la misma de
siempre, la que usaba cuando quería obtener algo a cualquier precio.
—Admirador secreto ¿eh? —dijo Liam despues
de leerlo tambien.
—no... Nada de eso...
[...]
La ceremonia fue larga y aburrida, cada par
de minutos Hayley giraba la vista al escenario para ver Matt y comprobar que
seguía observándola con una hermosa sonrisa ladina en su rostro y en ciertas
ocasiones le guiñaba el ojo. Demasiado incomodo. Estuvo apunto de salir
corriendo, pero eso llamaría la atención y ya había hecho suficiente con llegar
tarde y caerse en las escaleras, no necesitaba más atención de la que ya había
creado; por fortuna sus amigos la mantuvieron interesada en el tema: Erik
Morir, hasta que por fin termino el martirio.
Todas las personas estaban dispersas por el
auditorio buscando a sus hijos en un mar de jovenes vestidos con toga y
birrete.
No Faith ella tenía a los chicos cautivos en
una orilla tomado fotos sin parar, Liam y Ángelus seguían abrazando a Hayley y
haciéndola enojar, Faith sonreia con cada escena que presenciaba, y es que por
unos momentos... Su hija era feliz.
Al final, se despidieron y las dejaron solas
esperando a Noah, él habia ido a platicar con Matt acerca de su aumento de
poder, estaba preocupado por su amigo, pero él solo se rio ya que no podia
decirle que estaba asi por su sexy hija. ¿Se imaginan la escena?. Yo me imagine
una golpiza.
—podemos irnos... —suplico cuando su padre
regreso con ellas— estos zapatos me estan matando.
—Si, vamonos —se acerco y deposito un calido
abrazo sobre las mujeres más importantes de su vida.
—Hayley —comento su madre después de que todos
entraran en el auto— ¿enverdad ya no quieres seguir estudiando?, es decir tu
podrias entrar en cualquier universidad aqui en Australia o en el extranjero,
con esa inteligencia que te cargas el cielo es el límite.
—mamá, ya tome mi decisión y prometieron que
la aceptarian
—yo... Solo... Decia...
El trayecto se hizo largo y todos
permanecieron en completo silencio, se podía sentir como si quisieran hablar de
todo como antes pero no se animaban, ¿cuando fue que todo cambio? ¿Cuando se
privatizaron los sentimientos? ¿Cuando fue que un silencio decia más que mil
palabras?
En poco tiempo llegaron a su casa y en
cuanto Hayley cruzo la puerta aventó los
zapatos de tacon por los aires, los odiaba y gracias a ellos ahora tenía
horribles piquetes en la planta del pie. Dio un gran suspiro al liberarse de
ellos y se tumbó de senton sobre el sofá de la sala, estaba exhausta.
—¿quieren cenar o estan muy cansados
para...?
—yo si quiero Faith, me estoy muriendo de
hambre.
—si mamá yo tambien tengo algo de hambre
-Ella abrio los ojos y se apresuro a la cocina, debia de aprovechar esta
oportunidad. Últimamente Hayley se
negaba a comer...
—estoy muy orgulloso Hayley
—gracias papá
—¿y que haras ahora?
—No lo sé, creo que entrenaré un poco y
estudiaré los libros de la abuela... Aun no estoy segura, quiero descansar y
recuperarme de todo mis males —mintió, lo que ella quería era ir a buscar a su
abuelo y ellos jamás lo entenderían y sobre todo se lo impediría.
—aun... —trato de decir pero su boca se seco
y no pudo hablar mas al ver que a su hija asentir con la cabeza baja, camino
hacia ella y se sento a su costado derecho
—tuve una recaida hace unos dias —confesó
con la vista puesta sobre las baldosas blancas que cubrían el piso de su sala.
—dejame ver —pidio con la mayor calma que
pudo mostrar, Hayley negó con la cabeza,
no quería que viera sus cicatrices— Hayley... —tardo mucho en decidir si quería
que su padre viera en lo que se había convertido, sabia que se iba a preocupar,
pero después de verlo directo a los ojos no tuvo otra opción.
Con lentitud desato las pulceras de cuero
que llevaba puestas y dejo que viera sus muñecas... Su piel todavía estaba
rojiza por los resientes cortes que se había hecho, tenia cicatrices sobre
cicatrices, unas especialmente largas que iban en direccion contraria a los
pequeños cortes que tenia en mayor cantidad y no solo era en sus muñecas, esas
marcas aparecían en sus piernas tambien, él suspiro y beso la maltratada piel
de su hija, mientras los estúpidos ojos verdes de Hayley derramaban lagrimas de arrepentimiento
—ya no mas hija... No me gusta verte asi...
No quiero perderte...
—estoy tratando papá... Estoy tratando... Lo
siento —de pronto se vio envuelta en los fuertes brazos de un padre asustado,
sintiendose protegida solo por un instante.
—no quiero perderte... La ultima vez
estuviste muy cerca y yo sentia que la vida se me iba contigo...
—perdoname —la abrazo con mas fuerza y lloro
todo lo que tenia adentro, Faith por su parte se limitaba a verlos atravez de
la puerta de la cocina, ambos tenían miedo y eso era decir poco y no por lo que
habitaba dentro de Hayley, sino porque en el pasado habia optado por el
suicidio en un par de ocaciones y eso los habia hecho pedazos, ya no podian
dejarla sola ni un instante por temor a que cometiera una locura
—todo esta listo —informo después de un rato
rompiendo aquel momento, no sin antes limpiar su rostro, no quería que la
viéran llorar también.
—ven —posicionó sus manos sobre el cuello de
su hija y deslizó ambos pulgares con delicadeza sobre sus rosadas mejillas con
la intención de limpiar aquel mar de lagrimas— tienes que alimentarte
—me cambiare primero
—primero come algo —insistió.
—deacuerdo —tan solo al entrar a la cocina
quedaron atónitos al ver los manjares que su madre había preparado.
Faith era una estupenda cocinera y hubiera
tenido mucho éxito con algún restaurante si no se hubiera dedicado la ciencia
como su esposo.
Los tres degustaron cada platillo hasta
quedar satisfechos. Al final Hayley solo
movia los restos de comida que reposaban en su plato, su madre comia de forma
normal y su padre.... Bueno el comia y comia y comia, era un misterio el donde
le cabía todo porque él era un hombre esbelto y por más que comía no subía ni
un gramo; un zumbido atrajo la atencion de los presentes, el celular de Hayley comenzo a vibrar al recibir varios mensajes
continuos.
—¿quien es?
—no lo se, no conozco el número —volvio a
vibrar.
—tal vez sea unos de tus amigos, por una
presentación.
—si tal vez —no le dio imortancia y lo puso
denuevo sobre la mesa.
—¿no lo veras?
—no, estoy enojada con ellos
—¿que hiciste?
—yo no hice nada —Era increíble que creyeran
que ella había hecho algo y no ellos. La conocían tan bien.
El celular vibro de nuevo desesperandola así
que lo tomo y abrio uno de los mensajes para quedar sorprendida con este.
«¿Estas en tu casa?»
«Te estoy esperando»
«Soy Matt»
«Necesito verte»
—Es... Es Matt —informo con algo de sorpresa
en su voz-. Quiere verme.
—¿A estas horas? ¿para que?
—no lo se, dice que me esta esperando —un
resoplido salió de sus labios y dudo en responder a su llamado, es decir tenía
un mal presentimiento desde que estuvo en la ceremonia con esas miradas
incomodas que le lanzaba.
Ella solo quería dormir, estaba dispuesta a
ignóralo pero él seguía insistiendo y lo conocía muy bien, no se iba a detener
hasta que fuera a verlo
—ire a ver que quiere antes de que bloque mi
teléfono con tantos mensajes.
—¿no te cambiaras?
—no, enseguida vuelvo... No creo tardarme.
Me llevare el auto
—conduce con cuidado
—lo hare
—no llegues muy tarde
—no lo hare —Salió de casa y tomo el auto de
su padre para dirigirse a lo desconocido, recordó el pasado, hacia más de
cuatro años que había terminado con la comunicacion que tenía con los hijos de
los Cooper, en especial con Irma.
Al principio fueron las circunstancias las
que los mantuvieron alejados, después pasaron muchas cosas que la molestaron y
terminó por apartarse de que ellos (la verdad seguía molesta con Irma, por todo
lo que le hizo, pero queria dejar todo en el pasado).
Se pregunto si ella estaría allí con Matt o
si seria una broma de mal gusto, citarla en un lugar solitario quitarle el auto
y dejarla allí.
Ignoró el hermoso paisaje que la acompañaba
en el horizonte y continuo recordando el pasado. Pensó en Matt y en su nuevo
puesto en I. C. Ya no tenia tiempo de nada, Irma seguia en el instituto, solo
para señoritas y ella... Se había cambiado de escuela, se encerro en su mundo
de depresión y se exilio de los demas, sus padres junto a su tio Tristán habian
logrado sacarla adelante poco a poco, aunque siempre recaía; en algunas
ocaciones la compañia de sus nuevos amigos y las presentaciones que tenian en
pequeños eventos o ferias (incluso en discotecas) la hacian sentirse un poco
menos deprimente, pero siempre habia algo que le recordaba todo lo malo en su
vida y recaia una y otra vez.
Disminuyo la velocidad al sentir la
presencia de su viejo amigo ¿Alguna vez fueron amigos? ¿O solo eran compañeros?
El simple hermano de su Ex-mejor amiga.
Bajo del auto y con algo de precaución se
encaminó hacia ese baldío lugar y solo al tocar la fria y humeda hierva
silvestre se dio cuenta de que habia olvidado ponerse zapatos.
—sigues igual de despistada —exclamo Matt
detrás de ella con una gran sonrisa en su... Lujurioso rostro—. ¿Como fuiste
capaz de olvidar los zapatos? —rodo los ojos y giró para verlo cara a cara— Hola
—dijo con una hermosa sonrisa en sus labios.
—¿que quieres?
—Platicar, hace mucho que no nos vemos.
—¿y para eso me hiciste venir hasta aca?
Pudiste ir hasta mi casa o hablarme por teléfono —igual que en los viejos
tiempos Hayley se quejaba y la discusión
empezaba, pero esta vez Matt no quería discutir, el quería algo más, algo que
su cuerpo le pedia a gritos al tenerla cerca, algo que nisiquiera sabia lo que
era y que estaba dispuesto a descifrar.
Recorrió el cuerpo de Hayley con sus bellos ojos azules sin siquiera
disimular y pudo ver como escondia un pie detras del otro mientras rascaba su
talón al mismo tiempo. Esa pose la conocía y sabia que era una clara señal de
nerviosismo. Sonrió e ideó algo para apaciguarlo.
—Es que en tu casa no podría hacer esto —levanto
la mano y una bola de energia aparecio frente a ella, era hermosa, todo el
lugar se ilumino cuando de ella se desprendieron cientos de luces que la
envolvieron y Hayley más sorprendida que
nada, no noto que ese era un ataque y solo cuando explotaron al rozar su piel
lo supo (muy tarde).
«¡Lo sabia! ¡Solo buscaban algo para herirme
más!« «¿Tan aburridos estaban que tenían que ir a buscarme para hacer mi vida
más miserable de lo que ya era? ¿Y para que? Para que ellos pudieran divertirse
de lo lindo con mi sufrimiento» pensó entre quejidos de dolor.
—¡maldito idiota! —gritó desesperada y
tratando de levantarse, su hermoso e incomodo vestido estaba roto por todas
partes, cuando estuvo de pie vio a Matt centimetros más cerca de ella, su
mirada la hipnotizo por unos segundos y no supo cuando fue que la aprisionó con
sus fuertes brazos.
La mantenía como su rehén mientras su pecho
hacia contacto con su espalda, enseguida percibio una aspiración de parte de
él.
«¿Me estaba oliendo? ¿huelo mal?»
Levanto la cabeza con fuerza y atino un
golpe en su barbilla, al momento del choque Matt sintió como su vista temblaba
y un dolor punzante le atravesaba la cabeza, no tuvo otra opción más que
soltarla y dar varios pasos hacia atrás
—¿que demonios crees que estas haciendo?
—hace mucho que no nos vemos —dijo por fin
después de recuperarse del golpe— solo quería saber que tanto ha mejorado la
brujita superdotada.
—idiota —susurro. Sí, en el pasado competían
para saber quien era el más fuerte y Hayley siempre ganaba. Tal vez ahora seria al revés.
—no has entrenado, estas flacida —se quejo
Matt con el típico tono que su padre le hacia cuando entrenaba con él, se quito
su saco con una tremenda sensualidad que la hizo pasar un trago increíblemente
grande.
Lo dejo caer al suelo y despues desabotono
sus mangas y las enrollo hasta sus codos, ¡por Dios! los únicos brazos fornidos
y grandes que Hayley había visto eran
los de sus padres y talvez los de su abuelo, pero los de Matt... Le ocacionaban
cierto estremecimiento que no podía soportar.
Después de tanto tiempo y de aquella promesa
de olvidarlo ella, seguía sintiendo algo por él...
Oh, oh.
—No estoy flácida —musitó con cierto enfado.
—flácida —repitió divertido.
Eso dolio, ¿Con que derecho le decía
flácida? Era igual de impertinente que su hermana. Apreto los puños con fuerza
y corrio hacia él tratando de golpearlo, Matt facilmente esquivaba cada golpe
—De verdad Hayley —continuo atacandola verbalmente— das pena,
hasta un niño de 3 años podria golpearte, con los ojos cerrados y estando
amarrado en una silla —era cierto, Hayley habia dejado de entrenar hacia años; bajo la
guardia y dejo de atacarlo, Matt vio una oportunidad para darle un gran golpe
en el rostro.
Un gran "crack" se escucho despues
del impacto, y un hilo de sangre resbaló por sus rojos labios.
—¡Auh!, me dolió —de sus ojos brotaron
lágrimas por el dolor que sentia, no se porque quiso seguir luchando contra él
si ya no tenia la fuerza para hacerlo.
Tapo su nariz con ambas manos tratando de
apaciguar el dolor. Sentio el cuerpo débil y que caía en un pozo sin fondo.
—¿estas bien? —pregunto Matt cuando vio su
reacción. Se acercó y con gran delicadeza sujeto el rostro de Hayley para examinarlo. Lo levanto lo suficiente para
que pudiera inspeccionarlo pero en lugar de eso, ambos intercambiaron miradas
llenas de deseo, estimulando aquella atracción que pensaron estaba en el
olvido.
Limpio la sangre con un pedazo de tela que
arranco salvajemente de su camisa y después acaricio las mejillas de Hayley con suavidad.
Empezó a sentir algo que no podía
identificar, pero que le gustaba y se dejo llevar por esa sensación; lentamente
sus rostros se fueron acercando hasta que... Algo dentro de Hayley despertó y arruinó el momento. Su cuerpo se le
hecho encima con agresividad para secuestrarlo
—¡Me engañaste! —grito y also el vuelo
tratando de safarse de los brazos de Hayley , en ese estado ella era más fuerte
de lo normal, su mirada era aterradora, sus ojos verdes habian sido invadidos
por la oscuridad, su cabello pelirrojo se había tornado negro y varias venas
resaltaban en su pálida piel.
De alguna forma escalofriante rapto por el
cuerpo de Matt como si fuera un tipo de arácnido, enredo las piernas al rededor
de su pecho dejandolo inmovil (y algo sonrojado) mientras que con sus manos
sujetaba la cabeza de Matt y con suficiente fuerza la jalaba para poder
arrancarsela, tenía la necesidad de matarlo, de saborear su sangre y absorber
la magia concentrada que había dentro de él; Matt se removió de entre sus
piernas y expulso un poco de su energía liberandose, una vez lejos paso sus
manos por el cuello tratando de aliviar el dolor que le causo sin dejar de
verla, en segundos estuvieron frente a frente él la miraba tan serio como le
era posible.
Apuesto que se preguntaba por su loco
comportamiento, Hayley por su parte,
tenia una risa sadica en el rostro, digna de un personaje de una película de
terror.
Rafagas de energia volaban entre ellos,
algunos acertaban y golpeaban el cuerpo de Matt rasgando su fina ropa que
parecía estar hecha a su medida, sin embargo con ella era diferente, su cuerpo
absorbía toda la energía que el arrojaba y la que había dentro de la naturaleza
que los rodeaba
—Bueno, no se que es lo que sucede pero es
emocionante —murmuró después de escupir sangre y limpiarla de su boca, ella lo
miro, enrealidad no podría asegurar quien lo miraba porque Hayley estaba dentro, presa y alguien más movía su
cuerpo, como si solo fuera un títere; Sin duda alguna era algo malvado y
sombrío.
¿Que demonios le estaba pasando? Esa no era
la primera vez que sucedia, pero si la primera vez que duraba tanto; quería
advertirle que se alejara de ella, pues sabia que con el siguiente agarre todo
terminaria, los poderes de Matt serian ella
—terminemos —sonrío y la cogió del brazo con
fuerza para levantarla por encima de él y arrojarla desde aquella altura, no
funciono, Hayley permaneció frente a Matt
como si nada hubiera pasado.
Él no se dejo sorprender, la sujeto del
cuello y sin soltarla se dejo caer rapidamente hasta estamparla contra el
rocoso y duro suelo con todas sus fuerzas, su espeluznante sonrisa se borro y
su rostro se lleno de dolor, todo en ella volvio a la normalidad, con fuerza
golpeo y pataleo para liberarse de los ataques que Matt le daba pero no podia,
ahora era él quien estaba fuera de Sí.
—¡Matt! —grito con una tremenda
desesperación pero no logro que la escuchara, con la poca fuerza que tenia lo
golpeo en el estomago haciendolo retroceder solo un poco.
—¿es todo lo que puedes hacer? —camino hacia
ella con las manos en la cintura y con una gran sonrisa en el rostro, hacia
mucho que no tenia una pelea asi (aún cuando entrenaba con su padre ya que el
siempre le daba una paliza) espero por una respuesta pero no obtuvo ninguna... Hayley
estaba inconsciente
—vamos Hayley —golpeo uno de sus pies descalzos... no se
movio y al ver que no reaccionaba aquella sonrisa desapareció de su rostro con
rapidez— ¿Hayley? —continuo hablandole esperando que respondiera- ¡Hayley ! —tomo
su mano y trato de sentir el pulso pero no lo encontro— ¡NO! ¡no, no, no! ¡Hayley!
¡DIOS! ¡¿QUE HICE?! —se acercó un poco más y coloco sus manos sobre su pecho oprimiendolo,
unió sus labios a los de ella con la intención de darle respiración de boca a
boca, repitio por mas de 10 minutos sin que ella reaccionara— ¡DESPIERTA!
¡VAMOS DESPIERTA!! —grito con impotencia y por instinto deposito un fuerte
golpe sobre su pecho— ¡Hayley ! —volvio a gritar desesperado intentando
nuevamente las reanimaciones pero estas no funcionaban— ¡MALDICION! —envolvio
su mano con energia pura y volvio a golpearle el pecho hasta que por fin solto
un quejido a la par que intentaba llevar aire a su pulmones que comenzaban a
funsionar— Hayley —dijo con voz
entrecortada al verla abrir los ojos— lo siento... —ella estaba aturdida,
volteo a verlo sin comprender lo que pasaba y antes de que pudiera articular
alguna palabra él la habia jalado y la tenia cautiva entre sus fuertes y
calidos brazos— perdóname Hayley , perdóname —repetia una y otra vez sin
soltarla; ese abrazo no era como los que su padre o tío le daban, era una
sensación muy parecida a lo que sentia cuando Erik o Jackson estaban cerca de
ella y la rodeaban con sus brazos o simplemente al darles la mano.
—¿que sucedió? —Preguntó al safarse de su
agarre.
—yo... Yo casi te mato —respondió con la
mirada baja— me deje llevar por el enojo y me desquite contigo.
—¿estas enojado conmigo?
—Si... —se quedo pensando en la ceremonia de
graduación. Matt Cooper estaba celoso de Ángeles y Liam.
—¿porque? ¿Que te hice?
—debo llevarte a un hospital —evadió la
pregunta.
—¡No! —Contesto rapidamente.
Todo menos hospitales, en ese momento no le importaba
su dolor físico y a pesar de tener un miedo inaudito al escuchar la palabra
«Hospital» lo que la abrumaba era su confesión. Matt estaba enfadado con ella,
pero ¿porque? ¿Que le había hecho? ¿No debería ser al revés?
—estoy bien.... Dime ¿que te hice? ¿Porque
estas enojado conmigo?
—no estoy enojado... Bueno, si lo estoy...
No lo estoy, yo... No lo se Hayley ... Estoy confundido.
—¿confundido porque?
—¡Dios! ¡no lo se! —exclamaba mientras
rascaba su hermosa cabellera como si al hacer eso sus pensamientos se
despejaran y pudiera responder mejor, sin darle evasivas
—sabes... —suspiro un poco desesperada, algo
le estaba ocultando— si lo estas... Estas enfadado conmigo —reafirmó con
seriedad y Matt lo noto— no se que pude haberte hecho para molestarte....
—no hiciste nada
—¿entonces? No puedes enojarte con alguien
que no te ha hecho nada, nisiquiera te había visto en no se cuantos años —desvío
la mirada.
—Cuatro años, siete meses catorce días y
doce horas... — susurró poniéndose en evidencia ¿quien demonios contaba los
mese, días y horas?
—si hice algo, que te molesto o que no te
gusto —asumió— bien... Perdoname... Lo que sea que hice lo siento, perdón —declaro
sinceramente.
Él no volteo, seguia con la mirada fija al
vacío, no aceptaba sus disculpas, no las quería, ¿porque? Hayley trato de recordar lo último que paso con ellos
antes de alejarse. El silencio se apodero del lugar y las lagrimas se hicieron
presente en ella.
Fue Matt quien puso la primera barrera, no
ella y aún así él decía que estaba molesto con Hayley .
—pensé que querias hablar... Volver a ser mi
amigo... Pero al parecer solo vine a recibir golpes y reclamos —intento
levantarse e irse, pero su cuerpo todavía estaba lastimado y no tenia energia
para ponerse de pie, lo único que logro fue caer encima de él— lo siento... De
nuevo —él no respondió, solo la abrazo y recosto su cuerpo por debajo del de
él, sus pieles hicieron contacto lo cual la hizo sonrojar, la ropa de Matt
estaba rota de su pecho y el vestido de Hayley estaba roto dejando su busto a la vista—
Matt... Estamos muy Cerca... Podrias... Ammm invades mi espacio perso.... —un
par de labios interrumpieron sus protestas.
¡Matt Cooper la estaba besando!
Solo un beso y la dejo helada, sintió su
cuerpo estremeserce con el toque de aquellos labios tan carnosos y ávidos por
explorar su boca... No supo como reaccionar. Este habia sido su primer beso...
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